Es “contundentemente desaconsejable intentar labores de rescate”, se asentó en un estudio técnico-científico sobre la situación posterior a la catástrofe, elaborado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico y suscrito por el doctor José Luis Fernández Zayas en octubre de 2007.

La ciencia advierte que sería de alto riesgo tratar de rescatar los cuerpos de los mineros (Fotos: Agencia ID)

Así, el ingreso de personas en las circunstancias de ese momento, comprometían significativamente su seguridad e higiene, así como su integridad física.

Antes de ese estudio, la Compañía Industrial Minera México, S.A. (administradora de Pasta de Conchos) consideró otras indagatorias elaboradas por expertos, a partir de los cuales tomó la decisión de no continuar más con los trabajos de recuperación, la cual fue rechazada por los familiares de los trabajadores accidentados y por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

En el informe del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, se subrayó que sería crítico enviar cuadrillas de rescate, pues la onda de choque de la explosión del 19 de febrero de 2006, pudo haber tumbado todos los soportes de las estructuras de madera que se encontraban en línea directa con ella, además de poder causar derrumbes severos de techo inmediato de fangosita y limolita (piedra de grano muy fino).

En la zona sur de la mina, pasando la diagonal 17, es posible encontrar alturas de caídos de hasta 18 metros, principalmente en las intersecciones, se trata de puntos altos que pueden atrapar el gas metano a concentraciones críticas.

Escombros producto de los caídos pueden bloquear el paso del agua en algunas zonas de la mina, mismos que estrecharían el flujo del aire y dificultarían la ventilación.

Este dictamen fue revisado por un grupo multidisciplinario de académicos constituidos como Consejo Consultivo Minero.

En el documento se lee que se detectaron altos niveles de metano en base a las muestras de aire tomadas en los pozos de monitoreo. Las áreas en la mina que excedan una concentración de 15 por ciento es un posible indicador de que se pueda presentar una explosión en algún punto en esa área.

“Se puede suponer que las muy altas concentraciones de metano están inertes al haber reemplazado la mayoría del oxígeno. Sin embargo, habrá algunas áreas en la mina en las que la concentración se diluya y genere una de rango explosivo”.

Los caídos de los techos destruyen los controles de ventilación (cortinas y sellos), que permiten que el aire se mezcle entre la galería de toma con la de retorno de aire, lo cual creará bolsas con concentraciones de metano en la parte superior de las cavidades del caído en las áreas poco ventiladas.

En cuanto al agua dentro de la mina, dada la falta de desagüe, con el paso del tiempo el líquido acumulado cerrará el barreno de purga y de evaluación, necesarios para ventilar y permitir el monitoreo de la mina.

“No obstante lo anterior, de revertirse sustancialmente las condiciones descritas en este dictamen, mediante la realización de las obras y trabajos pertinentes, sería preciso llevar a cabo una nueva evaluación de las condiciones de seguridad e higiene en la Unidad de Pasta de Conchos, y de esta manera determinar la viabilidad de un ingreso seguro a la misma”. (Texto y Fotos: Agencia ID-Noticyti).

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