Todos los mexicanos deseamos un mejor país, pero nadie duda ya que con el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador vamos de mal en peor. No hay rumbo, todo se hace mal, todo se hace al revés. La economía no crece y hay el riesgo de caer en recesión, con todas las consecuencias que esto puede implicar.

El campo, que ya estaba mal, empeora por el recorte de recursos para impulsar la producción y comercialización agrícola y pecuaria. La educación es mala, no hay planes y programas de calidad en los niveles básico, medio, superior y de postgrado, la Reforma Educativa acordada por el poder legislativo pasado es incierta. No hay investigación científica, el Conacyt agoniza por la falta de recursos.

La inseguridad y delincuencia es aterradora, propio de país en guerra, el número de muertos rebasa con mucho los ocurridos en todos los sexenios pasados y a la desaparición de grandes proyectos para el desarrollo económico de México como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y algunos programas exitosos como Prospera, estancias infantiles, comedores comunitarios y un largo etcétera, y ahora los que nos faltaba, de acuerdo con los datos oficiales del IMSS, durante el primer trimestre de 2019 en que gobierna Morena, cae en 46% la generación de empleos en el mes de marzo y llegamos así al nivel más bajo en 10 años.

Ciertamente, mucha razón tienen quienes opinan que AMLO tiene apenas 4 meses al frente de la administración y no se pueden corregir los males de los mexicanos de un día para otro, pero el señor es necio, no acepta consejos, no escucha a nadie, cree que lo sabe todo, de todo. No hace caso a sus secretarios y menos aún al pueblo sabio, aunque lo diga.

Según el IMSS hasta marzo de 2019 se tienen registrados 20 millones 348 mil puestos de trabajo, 85.5% de estos son permanentes, que corresponden a los sectores de transportes y comunicaciones, transformación y servicios, principalmente en los estados de Baja California Sur, Querétaro y Campeche y 14.5 eventuales.

De este total, durante los primeros 3 meses de 2019 se crearon 269 mil plazas formales, menor en 27% a los generados en el mismo período de 2018, ubicándose en el nivel más bajo desde el año 2014 y los empleos eventuales que sumaron 99 mil puestos cayeron un 32.4% a pesar de que en marzo por el período vacacional generalmente se incrementa el porcentaje de contrataciones.

Y si afirmo que México es un país sin rumbo es porque a lo ya trágico de los despidos en las industrias con capital privado, se suman los despidos por capricho del presidente López Obrador, con los argumentos de austeridad republicana y hasta de corrupción, que tan sólo en enero se contabilizaron en más de 13 mil; entre otros, 3 mil del ISSSTE, 2 mil del SAT, mil 800 de la Secretaría de gobernación, y se maneja ya por el gobierno de la 4ª transformación el despido de más de 222 mil plazas a mediano plazo y no de la mejor manera.

Los despidos, como se ha hecho público por los trabajadores, han sido muy a su estilo, obligados, bajo secuestro, para que firmen sus renuncias con las que dejarían de recibir sus liquidaciones de ley.

Un elemento que se suma a la incertidumbre del gobierno morenista, como se ha denunciado por el personal de sector salud de la Ciudad de México y varias entidades, es la falta de pago de varias quincenas de manera injustificada y arbitraria de por lo menos 10 hospitales. Todo esto mientras faltan importantes medicamentos para enfermos de VIH y cáncer con lo que ven ya cercana su muerte.

Sin duda, aunque seguramente él tiene otros datos, esto ha generado el descontento entre sus seguidores, disminuyendo en 11% la aprobación de su gobierno, al pasar de 73% al 60% de acuerdo con una encuesta realizada por la organización México Elige, aplicada a 8 mil 694 usuarios de Facebook. ¡En caída libre!

 

jerogurrola@yahoo.com.mx

@jgurrolag1

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