Cancelar la gratuidad del estacionamiento para automóviles e instalar parquímetros en la vía pública de la ciudad, es una medida que ayudará a reducir el tráfico vehicular y, sobre todo, la contaminación ambiental que generan los automotores.

Los parquímetros, una alternativa para reducir el tráfico vehicular (Fotos: BID y Nuevo Periodismo)

El Observatorio Ciudadano de Movilidad capítulo Querétaro se pronunció en favor de implementar estas medidas en la capital del estado a fin de reducir los riesgos del cambio climático y, paralelamente, con el caos vial que amenaza a la ciudad.

Mediante un comunicado de prensa, el referido Observatorio consigna que el cambio climático es una realidad en nuestro mundo, por lo que urgen alternativas al auto particular, el medio más oneroso de movilidad en términos de salud pública (estrés, tiempo perdido en la congestión, accidentes, sedentarismo, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, aire contaminado)”.

Hoy que muchas capitales mundiales reconocen al espacio público como el bien colectivo más importante de una ciudad y con ese interés han decidido restringir y, en algunos casos, eliminar la circulación de automóviles en su entorno, seguir dando estacionamiento gratuito a los vehículos nos retrocede a la mitad del siglo XX y nos muestra lo poco que hemos aprendido de los problemas que ocasiona el crecimiento desmedido del parque vehicular.

Se agrega que los estudios académicos y la experiencia internacional en las décadas recientes han mostrado que “el parquímetro es una buena medida para moderar el uso del automóvil. No olvidemos que mejor manera de restringirle su uso, es no darle espacio para dejarle cuando está detenido”.

En su comunicado, el Observatorio Ciudadano de Movilidad establece que el asunto de cobrar por usar el espacio público corresponde al municipio y para una aceptación de la ciudadanía ha de incluir las mejores prácticas de transparencia y gobernanza, con licitaciones públicas, reglas claras, máxima publicidad y fiscalización ciudadana.

De igual manera, propone se establezca un organismo descentralizado, encargado de administrar y utilizar los recursos económicos generados, siempre encaminados a mejorar la calidad de vida del entorno inmediato y de la colectividad.

“Si se opta por una concesión, las reglas de penalización y su posible cancelación han de incluir supuestos conocidos y perfectamente medibles por todos”.

También se recomienda incluir una cláusula importante: si en cualquier momento la administración municipal decide cancelar el contrato, la penalización será mínima.

Se advierte que “el tiempo se agota para las generaciones futuras. Si no tomamos las decisiones valientes que exigen las circunstancias actuales, vayamos preparando las excusas para hijos y nietos, quienes no tendrán la posibilidad de minimizar los efectos del cambio climático y testificarán la extinción/destrucción de todo tipo de vida en el planeta (Texto: Redacción / Fotos: BID).

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