El programa, denominado “Jóvenes sobre la Pista del Patrimonio Mundial” consiste en hermanar escuelas situadas en ciudades del Patrimonio Mundial y en familiarizar a grupos de jóvenes de 15 a 18 años con la noción de patrimonio universal. 

El intercambio académico puede llevar a los estudiantes hasta países de Europa del este, como Echmiadzin, Armenia (Fotos: Nuevo Periodismo Querétaro y OCPM)

Los hermanamientos permiten que alumnos de ciudades diferentes intercambien sus ideas, conocimientos y trabajos ligados a este tema. Así, los alumnos toman conciencia del valor universal de su patrimonio y de los retos que plantea la gestión del patrimonio a escala internacional.

Además, la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) ofrece una beca de hermanamiento de 10 mil dólares canadienses, que facilitará la realización de un viaje de estudio de uno o dos grupos de alumnos en su ciudad hermanada. Los jóvenes tienen así la oportunidad de encontrarse y descubrir in situ las riquezas patrimoniales de estas ciudades.

Intercambio y apoyo

“Jóvenes sobre la Pista del Patrimonio Mundial” se extenderá sobre un curso escolar (septiembre 2019 a junio de 2020 para esta edición). Tras el anuncio de los hermanamientos, las clases tendrán 4 meses para intercambiar e interactuar virtualmente con sus clases hermanas.

El establecimiento del calendario de actividades involucrará a los profesores de ambas escuelas hermanadas, con el apoyo, cuando sea necesario, de las personas de contacto de las ciudades participantes.

La ciudad participante debe ser miembro en regla de la OCPM desde hace tres años o más (incluyendo el año en curso). Una ciudad cuya inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO o cuya adhesión a la OCPM data de menos de tres años, también es elegible en la medida en que siempre haya pagado sus cuotas anuales desde su adhesión a la organización.

Las escuelas participantes deben encontrarse en territorio de una ciudad miembro en regla de la OCPM.

Participar en el proyecto no solo no implica ningún gasto de inscripción para las ciudades miembros en regla, sino que permite involucrar a varios públicos: alumnos, personal docente, direcciones de escuelas, familias y autoridades locales. 

Además, el hermanamiento internacional permite a los estudiantes tomar conciencia de las problemáticas ligadas con el patrimonio mundial y desarrollar un pensamiento crítico sobre las acciones para la protección y sostenibilidad del patrimonio.

La idea es ampliar los conocimientos de los estudiantes sobre el patrimonio de su ciudad, reflexionar sobre la importancia de protegerlo y valorizarlo, descubrir otra ciudad del Patrimonio Mundial e intercambiar con alumnos de la clase hermanada. 

Más información en: https://www.ovpm.org/es/programa/jovenes-sobre-la-pista-del-patrimonio-mundial/ (Texto: Redacción / Fotos: Nuevo periodismo y OCPM).

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