Los asesinatos y otras formas de violencia contra periodistas; la existencia de un mecanismo de protección inoperante, las dificultades económicas de las empresas periodísticas, así como el deterioro de la relación entre el gobierno y los medios de comunicación, son los temas que predominaron en el informe sobre la situación de la libertad de prensa en México, presentado en la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa, realizada en Cartagena, Colombia del 29 al 31 de marzo.

El periodismo se ha convertido en una actividad de alto riesgo en México (Fotos: SIP y Diario Las Américas)

En la referida resolución se establece que en este período han sido asesinados 6 periodistas. En un par de casos hubo detenidos, pero sin que se haya hecho públicos los móviles del crimen. En otros casos, y como parece ser ya costumbre, las autoridades se apresuraron a descalificar a las víctimas por encima de fortalecer las investigaciones.

Con el inicio de una nueva administración, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, la relación con los medios de comunicación se ha deteriorado considerablemente.

Por un lado, está el tema de la publicidad oficial. El presidente Manuel López Obrador dijo desde su campaña que por razones de austeridad reduciría los presupuestos en campañas gubernamentales. Acusó que la publicidad oficial solo servía para mantener una relación insana entre el gobierno y los dueños de medios.

Sin embargo, en diciembre de 2018 el nuevo gobierno presentó el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2019, etiquetando para comunicación social 4 mil 258 millones de pesos, cantidad similar a la solicitada por el gobierno anterior. No se justificó cómo se presupuestó esta cantidad o bajo qué plan o estrategia de comunicación social se basó.

El 1 de enero entró en vigor la Ley General de Comunicación Social votada durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto. Esta ley fue criticada porque no contiene controles suficientes en materia de comunicación social, situación que fomenta el uso proselitista del dinero público.

Tampoco quedan claros los criterios con los que la autoridad pretende medir audiencias, tirajes y penetración de medios para otorgar la publicidad oficial, lo que podría prestarse a discrecionalidades indebidas.

El periódico Reforma acusó una persecución vía auditoría fiscal por su línea crítica. Reporteros que cubren “la mañanera”, conferencia de prensa habitual del Presidente, han sido convenidos a evitar preguntas fuera de tiempo. No ha habido pronunciamiento oficial sobre los periodistas asesinados desde que López Obrador tomó posesión.

Asesinatos

El 1 de diciembre fue encontrado sin vida el periodista Jesús Alejandro Márquez Jiménez. El reportero de nota roja y colaborador de diversos medios de comunicación en Nayarit, fue hallado a un costado de la carretera Tepic-Pantanal, en el municipio de San Cayetano, Tepic.

El 6 de diciembre el periodista Diego García Corona, reportero del semanario Morelos, fue asesinado mientras circulaba a bordo de su automóvil, en Ecatepec, estado de México.

El periodista Rafael Murúa Manríquez, director de una radio comunitaria en el estado de Baja California Sur, fue encontrado muerto el 21 de enero de 2019, con signos de violencia.

El 9 de febrero, Jesús Eugenio Ramos Rodríguez, locutor de un programa de noticias en la radio del estado de Tabasco, falleció baleado en el municipio de Emiliano Zapata, mientras desayunaba con el dirigente del partido Morena en esa  localidad, Carlos Enrique Campos, y el ex alcalde, Armín Marín Sauri.

El 15 de marzo fue asesinado Santiago Barroso Alfaro en San Luis Río Colorado, Sonora.

El 25 de marzo López Obrador presentó en conferencia de prensa, el Mecanismo de Protección para las Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, que es el mismo sistema de protección que operaba el sexenio pasado. El subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, dijo que hay 790 personas bajo el mecanismo de protección, de las cuales 292 (37%) son periodistas.

En la noche de ese día fue hallado el cadáver del periodista de deportes, Omar Iván Camacho, debajo de un puente en el municipio de Salvador Alvarado, en Sinaloa. Camacho, de 30 años, desapareció desde el domingo luego de participar en la transmisión de un partido de béisbol (Texto: SIP / Fotos: SIP y Diario Las Américas).

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