No sé, a ciencia cierta, cuántos casos hay en Querétaro similares a los del fraccionamiento Hacienda Santa Rosa. Lo que sí sé es que “con la mano en la cintura”, la constructora Desarrollo Homex se burló y defraudó a más de un millar de familias queretanas.

La historia es muy simple. Las autoridades del municipio de Querétaro autorizaron, en 2009-2010, la venta de casas de este desarrollo, que fue acordada en 5 etapas. Son casas cuyo precio oscila entre los 550 mil y 800 mil pesos.

Todo iba bien (si se puede decir así, hasta que en 2014, de manera intempestiva, la desarrolladora se declaró en quiebra en el estado de Querétaro, a pesar de que tenía inversiones en 22 entidades del país y en más de 60 ciudades de la república.

Desarrollos Homex (constructora) –constituida en Culiácan, Sin., en 1989 por Eustaquio de Nicolás Gutiérrez, amigo de Enrique Peña Nieto desde que ambos estudiaban en la Universidad Panamericana- proyectó este desarrollo para 3 mil 600 viviendas; sin embargo, en febrero de 2009 (al inicio de la construcción), la Comisión Estatal de Agua le informó que solo podría dotar del líquido a 2 mil 485 casas.

La energía eléctrica, por su parte, sí se surte a las viviendas pero no funciona el alumbrado público porque el fraccionamiento no había sido entregado al municipio.

Para julio de 2018 solo estaban habitadas mil 770 casas pues la gente paulatinamente comenzó a abandonar su patrimonio.

Los colonos llegaron a presentar denuncias por la vía penal (no mercantil, como era lo indicado) y sin pruebas, lo que llevó a que perdieran el proceso.

Una situación prácticamente igual enfrentan colonos del desarrollo Santa Fe en Zumpango, Estado de México y de otros fraccionamientos en Huejotzingo (Puebla), Baja California, Guanajuato y Veracruz.

El fraccionamiento, ubicado en la delegación Santa Rosa Jáuregui tiene un aspecto impresionante: calles destruidas, montones de basura por doquier, ausencia de alumbrado público lo que crea una amplia penumbra; las casas no tienen agua potable y, por si fuera poco, el rumbo es de alta inseguridad pues no hay vigilancia.

Reto aceptado

Por eso creo que es un reto enorme ayudar a estos ciudadanos a mejorar sus condiciones de vida y, sobre todo, a rescatar su patrimonio.

Y por eso también pienso que es loable que el alcalde de Querétaro, Luis Nava, se haya aventado el boleto de comprometerse a resolver este entuerto: ayudar a más de un millar de familias que viven en el fraccionamiento Hacienda Santa Rosa que más que zona habitacional se asemeja a una región devastada.

Abandonados por los fraccionadores y por autoridades anteriores, los colonos del lugar hoy, por fin, ven “la luz al final del túnel” luego de que el alcalde se comprometiera a apoyarlos.

El primer paso para devolverles su dignidad ciudadana es dotarlos de agua potable a través de pipas del municipio mientras se repara el tanque de almacenamiento que tienen; ya está la recolección de basura y trabajarán en la limpieza y arreglo de sus calles además de las áreas que deberían ser verdes.

Espero sinceramente que la ayuda llegue lo más pronto posible, que la zona se vuelva realmente habitable, que no vuelva a suceder un caso de este tipo en Querétaro y que la situación que viven los que confiaron en la empresa Desarrollo Homex, encuentren solución al grave problema que enfrentan.

 

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